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Editorial Foro Nº 66

Raquel_Valencia

“La Elección”.

Estados Unidos ha elegido nuevo presidente, el candidato republicano Donald Trump ha resultado victorioso en estas últimas elecciones e iniciará su mandato el 20 de enero de 2017. Desde ese día mucho se ha especulado sobre lo que pasará con Latinoamerica, en especial con su vecino inmediato México.

Hay economistas expertos en la materia, verdaderamente preocupados por las consecuencias que pudiera tener dicha elección, y el cumplimiento de las promesas de campaña del presidente electo, entre estas, la cancelación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que entró en vigor en 1994; estableciendo la base para un crecimiento económico fuerte y mayor prosperidad para Canadá, Estados Unidos y México.

La construcción del muro, y el planteamiento de que tan factible es que esto suceda; sus costos y consecuencias.

Hay comentaristas de noticias, que dicen que México no debe preocuparse por esto, que el presidente electo va a cambiar la forma en que Estados Unidos es gobernado y que eso no tiene nada que ver con México, que les afectará a ellos únicamente, y que México debe preocuparse únicamente por fortalecer sus formas de producción interna, para dejar así a un lado su posible “dependencia” de los Estados Unidos.

Yo de política y economía entiendo muy poco, lo que me queda claro es que Estados Unidos es una potencia mundial y que México siempre se ha visto afectado o influenciado de forma directa por el país vecino del Norte.

A mí lo que más me preocupa es la política de odio, el excandidato basó su campaña en el odio hacia el prójimo, en la discriminación hacia todas aquellas personas diferentes a la raza “aria”. “Hagamos a América grande de nuevo”,“ Hagamos a América blanca de nuevo”, proclamaba.

¿Cuándo Estados Unidos se volvió “blanca”? Los nativos americanos son los indios pieles rojas, que viven por ahí discriminados desde hace más de 500 años en las reservaciones, de ellos fue norte-américa, antes de su conquista por los Ingleses.

A partir de entonces Estados Unidos fue construido como un país de inmigrantes, que se ha formado y fortalecido por todas las “razas” del mundo, con la promoción del famoso “sueño americano”.

Ahora un neofascista, un neonazi, asciende al poder, y se acompañará de un gabinete que comparte sus ideas.

Pensar que no habrá repercusiones me parece absurdo, pues desde el día de la elección hay niños, latinos, negros, indios, en las escuelas que sufren de “bullying”. Adultos en las calles, restaurantes, son insultados abiertamente por aquellos de raza “aria”, gracias a la influencia del electo presidente. Este señor ha despertado el odio, al prójimo, y esto es verdaderamente alarmante.

En un mundo que parecía estar encaminado a la globalización, a la desaparición de las fronteras, al intercambio constante y crecimiento mutuo. Ese sueño ha terminado.

Debemos estar pendientes, así como los alemanes eligieron a Adolf Hitler, así como Mussolini estuvo en Italia y Franco en España, la historia parece repetirse, ahora en norteamerica. Así como sufrió Polonia siendo vecino de la Alemania nazi, ¿Podría México sufrir así ahora?

¿Dónde están los valores esenciales de la humanidad?, porque si este hombre ha llegado al poder, no ha sido por sí sólo, ha sido elegido por un pueblo lleno de rencor, que se ha olvidado de los valores universales (respeto, libertad, bondad, justicia, igualdad, solidaridad, etc.).

¿Qué podemos hacer nosotros? Mi interés es que fortalezcamos nuestros valores, que vivamos conforme a ellos, desde nuestras trincheras, preparándonos día a día para ser mejores médicos, mejores patólogos, para que con ética podamos brindar los mejores diagnósticos y así ayudar directamente a nuestros prójimos (nuestros pacientes), que contagiemos a nuestros residentes de valores, de respeto, de avidez de conocer más, de ser mejores. Y de entender que no todos somos iguales, sin embargo en nuestras diferencias radica la riqueza de la humanidad.

Y en todo este “discurso” me atrevo a invitarlos a que sigamos trabajando día a día, hombro con hombro por abolir el odio, por fortalecernos como profesionistas, y como seres humanos, y así es como pacíficamente podemos poner nuestro granito de arena, para cambiar el mundo. No son necesarias grandes revoluciones, pues los granos de arena diminutos, unidos son los que contienen la furia del mar.

Saludos

Dra. Raquel Valencia-Cedillo
Coordinación de Patólogos Jóvenes SLAP

This Post Has 2 Comments
  1. Felicidades Dra.Valencia !!!!¡ por su comentario; personas como usted necesita el mundo con ese espíriu de humanismo y solidaridad que es lo que se requiere,No importan los malos eventos sí cada uno de nosotros hace su parte, en la trinchera en que estamos colocados

  2. “La ciencia no tiene fronteras”… Aun en la primera guerra mundial, la segunda y muchas más guerras que han vivido no pocos países, los médicos no tenemos religión, política, economía… No nos dejamos llevar por la globalización, por el cambio de gobierno, por la caída de fronteras de países o por la neo-formación de otros… siempre buscamos ayuda con el vecino, el amigo, el conocido de… el “pariente rico” que podría ayudarnos a seguir adelante con nuestra labor que no tiene que ver con neo-nazis, o con fascistas, siempre encontramos quien nos ayude con nuestros pacientes que más de una ocasión son hermanos, hijos, amigos, esposas o colegas inclusive… México resultará afectado por las recientes decisiones de la política…? Probablemente… Cuanto afectará a la comunidad de patólogos, de internistas, de demás especialidades médicas del resto del mundo…? No lo sé… Depende en gran parte de nosotros cuanto nos va a afectar… seguir haciendo nuestro trabajo con pasión, con amor, con ética… con todos esos valores inculcados empezando con nuestro juramento hipocrático es lo que debe regirnos, y no dejar que el resto del mundo tome la decisión cada uno de nosotros tenemos en nuestras manos: nuestro trabajo… Nunca podrá pagarse lo suficiente por sentarse a aprender al lado de “los maestros”, esas sesiones apasionantes de cada departamento, cada estudio transoperatorio que no sabes que te depara, la pieza del día a día…El caso a estudiar, a consultar, la fe y los valores de la comunidad de patólogos va más alla de esas fronteras que tratan de imponerse en estos momentos en el mundo, que estoy segura, todos intentaremos que nos afecten lo menos posible… unicamente trabajando con el corazón… y unidos por progresar por el bien de nuestros pacientes…

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